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una llamada anonima los llevo hasta un hoyo lo que encontraron dentro te rompera el corazon…

UNA LLAMADA ANONIMA LOS LLEVO HASTA UN HOYO LO QUE ENCONTRARON DENTRO TE ROMPERA EL CORAZON…
El ser humano es capaz de lo mejor, pero también es capaz de lo peor. Es lamentable que, siendo animales racionales como nosotros, algunos individuos carezcan de empatía hacia otros seres vivos.

Nos encantan las historias de rescates de animales, principalmente por su final feliz y porque demuestran que hay muchas personas buenas en el mundo. Pero no podemos evitar sentirnos especialmente acongojados cuando el rescate es de un animal que lleva encerrado en condiciones inhumanas durante varios (muchos) años.

La historia que os vamos a relatar hoy es la de Joe, un macaco que ha pasado los últimos 25 años de su vida encerrado en un agujero infernal.

Hace unas 2 semanas (a finales del mes de marzo) los trabajadores de la Fundación Amigos de la Vida Salvaje de Tailandia (Wildlife Friends Foundation Thailand) recibieron un correo electrónico anónimo con una fotografía y una dirección.

En este mensaje se alertaba de que en cierta calle de Bangkok estaba encerrado un pequeño macaco en un agujero diminuto. El pobre simio vivía en unas condiciones deplorables y no llevaba poco tiempo en esta situación.

WFFT se fundó el 1 de mayo de 2001. Desde entonces llevan realizando rescates de animales por el país, pero lo que se iban a encontrar superaba todo lo que habían visto.

Al llegar al lugar indicado se encontraron con Joe, el pequeño macaco, encerrado en una especie de jaula creada entre 2 casas. La pequeña cárcel tenia unas medidas de 70x80x80 cm. Joe no tenía ningún cuenco para comida ni agua y se encontraba rodeado de excrementos y basura.

Al ser un barrio pequeño no tardaron en encontrar a su “dueño”. Según su versión el hombre quiso donar el macaco al zoológico pero estos le pedían 100 dólares para cubrir los cuidados médicos. Al no disponer de ese dinero decidió encerrarlo en aquel cubículo.

Esto sucedió en 1991, desde entonces Joe ha sobrevivido gracias a los alimentos y agua que la gente que vive cerca le ha ido dando.

Para rescatar al animal tuvieron que administrarle calmantes. En cuanto Joe se encontraba más tranquilo, rompieron la celda y lo liberaron.

Después de 25 años de confinamiento en tan diminuto habitáculo, Joe tenía los músculos atrofiados. Jamás los había ejercitado y apenas podía con su propio peso. Por suerte para él, en el refugio se están ocupando de que tenga un lugar apropiado donde pueda hacer ejercicio.

En la ultima actualización de su estado podemos ver como Joe ya es capaz de subirse a los árboles. Aunque todavía carece de la destreza típica de un animal criado en libertad, poco a poco va mejorando.

 

El único consuelo que nos queda es saber que esta especie suele alcanzar fácilmente los 35 años de vida, por lo que Joe podrá disfrutar el resto de su larga vida en un ambiente mucho más cómodo y digno.

joe avanza en su recuperacion

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