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Los vecinos no entienden por qué salen gemidos de este pozo. 11 días después, sacan algo increíble..

Los vecinos no entienden por qué salen gemidos de este pozo. 11 días después, sacan algo increíble

El pasado febrero el cuerpo de bomberos del distrito de Beykoz, en Estambul, Turquía, recibió una llamada desesperada de unos vecinos del barrio de Dereseki. De madrugada estos habían escuchado angustiosos lloriqueos procedentes de un pozo, donde algo se movía incansable de un lado para otro. Pero al llegar los bomberos al lugar, se dieron cuenta de lo difícil que iba a ser su tarea: ¡el pozo medía unos 70 metros de profundidad y 30 centímetros de ancho!

Cuando los bomberos vieron por fin lo que lloraba desesperado en el fondo, no pudieron creerlo: ¡se trataba de un cachorrito de unos 4 meses! Inmediatamente el equipo de rescate se puso manos a la obra: el cachorrito tenía que salir de su trampa lo antes posible o se convertiría en una trampa mortal. Sin embargo, como ya habían deducido, la tarea no resultó nada fácil. En primer lugar, le alcanzaron agua y comida con una cuerda, pero sus varios intentos de sacar al animal de allí resultaron infructuosos.

11 largos días tuvieron que pasar para que al fin se produjera el rescate: gracias a la difusión en los medios de comunicación, la escuela de secundaria de ciencia y tecnología Bahçeşehir propuso un método distinto para sacar al animal: un brazo robótico diseñado por ellos mismos. Y, por fin, tras 11 días de sufrimiento e intentos en vano de sacar al cachorro, a las 5:45 de la mañana del día 15 de febrero ¡el perrito fue liberado de su prisión! La operación con el brazo biónico les llevó nada más y nada menos que 3 horas

 

Sus rescatadores llamaron al cachorro “Kuyu”, que en turco significa pozo, y de inmediato lo llevaron a un veterinario para que pudieran ver en qué estado se encontraba. Por suerte, se encontraba bien de salud.
Pero lo mejor de esta historia estaba aún por llegar. ¡Y es que el cuerpo de bomberos que lo rescató decidió adoptar a Kuyu! Al perrito le esperaba una vida acompañado de sus maravillosos rescatadores.
Es precioso cuando las personas se unen con un buen propósito, como para salvar a un lindo animal como Kuyu. Pero este aún tuvo más suerte al encontrar un hogar con sus mismos rescatadores. ¡Una historia que comenzó de forma trágica pero que acabó con un final muy feliz!

Ahora Kuyu disfruta de su nuevo hogar en la mejor compañía. ¡Les deseamos a todos que sean muy felices juntos!

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